Anexos

“Panorama de la inserción internacional de América Latina y el Caribe 2009-2010″

La edición 2009-2010 del Panorama de la inserción internacional de América Latina y el Caribe, que aborda el tema de la crisis originada en el mundo desarrollado y la recuperación impulsada por las economías emergentes, se divide en cinco capítulos.

En el capítulo I se analiza la coyuntura económica internacional posterior a la crisis, con una mirada de corto y mediano plazo y con énfasis en las consecuencias de este escenario en las perspectivas del comercio internacional de América Latina y el Caribe. Se examinan el proceso de recuperación de la economía mundial, centrado principalmente en las economías asiáticas, especialmente China, y en las economías emergentes, y el papel que ha desempeñado el comercio internacional en esa recuperación a nivel global y regional, así como su heterogeneidad en distintas regiones del mundo. Se identifican también algunas incertidumbres latentes que podrían perturbar la senda de recuperación, entre las que se incluyen: i) la difícil tarea de sostener el crecimiento y resguardar la estabilidad fiscal en las principales economías, asegurando una transición ordenada en las fuentes de la demanda global, de los estímulos públicos al gasto privado y de los impulsos provenientes de las economías con déficits externos a los impulsos originados en aquellas con superávits; ii) la débil demanda final en los países industrializados y un posible contagio económico-financiero en la zona del euro, que podrían afectar negativamente a los precios y la demanda de productos básicos; iii) las asimetrías en la normalización monetaria entre economías emergentes y economías industrializadas que podrían inducir a la emisión de flujos de capital desestabilizadores en dirección a las primeras, gestando condiciones para eventuales sobrecalentamientos y burbujas especulativas que podrían afectar a la estabilidad macroeconómica; iv) las marcadas diferencias en las tasas de crecimiento económico y en las tasas de interés entre economías emergentes e industrializadas que de no atenuarse podrían reflejarse en procesos de apreciación cambiaria en América Latina y el Caribe y otras regiones emergentes, afectando así la posibilidad de avanzar en el camino de diversificación de las exportaciones, y v) el desplazamiento de los polos de crecimiento económico, comercial y financiero hacia los países en desarrollo de Asia y los países emergentes en general, lo que acentúa la importancia del comercio Sur-Sur y de las iniciativas orientadas a estimularlo.

En el capítulo II se pasa revista a la evolución del comercio regional durante y después de la crisis, con una perspectiva tanto de largo plazo como coyuntural, y a la política comercial que los países de la región han aplicado durante este período. Se ofrece un análisis detallado de la evolución de las corrientes comerciales de bienes en términos de origen y destino, así como su composición sectorial en las últimas dos décadas. Se comprueba la existencia de una importante heterogeneidad entre los países de la región: el dinamismo exportador ha sido más intenso en los países de América del Sur que en México y en los países centroamericanos, y del Caribe, dada la marcada demanda de productos básicos de Asia, y de China en particular. Como resultado, la recuperación del comercio regional, aunque significativa, particularmente en América del Sur, ha acentuado el protagonismo algo excesivo de los productos básicos, con una reducida incorporación de conocimiento y de progreso tecnológico. En este sentido, el desafío radica en encontrar la manera de aprovechar el momento exportador, reforzar los eslabonamientos entre recursos naturales, manufacturas y servicios, incentivar la innovación en cada uno de esos eslabonamientos articulándolos en torno a conglomerados productivos (clusters) que den cabida a las pequeñas y medianas empresas, de modo que el impulso exportador refuerce su capacidad de arrastre sobre el resto de la economía y que los resultados de ese crecimiento se distribuyan con mayor igualdad. Por tanto, es necesario un enfoque integrado del estímulo a la competitividad y la innovación, tal como se postula en el documento presentado en el trigésimo tercer período de sesiones de la CEPAL celebrado en Brasilia(1), que favorezca la articulación entre las políticas de promoción y diversificación de exportaciones, innovación y difusión tecnológica, atracción de inversión extranjera directa (IED) y formación de recursos humanos.

En el capítulo III se examinan los avances recientes en materia comercial, sobre todo los registrados en los últimos 12 meses, en los principales sistemas latinoamericanos de integración subregional: el Mercado Común del Sur (MERCOSUR), la Comunidad Andina (CAN) y el Mercado Común Centroamericano (MCCA). Asimismo, se examina la evolución de otros mecanismos más recientes, como el Arco del Pacífico Latinoamericano y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños. También se analizan las iniciativas recientes más destacadas que apuntan a la profundización de los vínculos comerciales entre países de la región pertenecientes a distintos sistemas de integración. Por otra parte, se observan brevemente las medidas de cooperación regional en materia de infraestructura física, dada su gran importancia para la integración, incluidos los aspectos comerciales. Por último, se examinan los principales hitos desde el segundo semestre de 2009 en materia de negociaciones comerciales entre países o sistemas de integración latinoamericanos y socios extrarregionales.

En el capítulo IV se consideran las tendencias recientes y las perspectivas de la Comunidad del Caribe (CARICOM), una unión aduanera incompleta de 15 Estados del Caribe, que incluye a la mayoría de los países de habla inglesa de la subregión, además de Haití y Suriname. Se examina: i) el avance de las reformas para completar el Mercado y Economía Únicos de la CARICOM (CSME) en 2015 y se hace un balance de los progresos realizados hasta ahora para el logro de este objetivo; ii) el proceso de implementación de diversos compromisos de integración subregional, que ha sido golpeada duramente por la crisis económica y financiera mundial; iii) la evaluación del avance del acuerdo de asociación económica con la Unión Europea en vigor, que ofrece grandes oportunidades tanto para fomentar el comercio y las inversiones con Europa como para fortalecer la integración comercial del Caribe, y iv) el balance de las iniciativas, programas y políticas destinadas a la diversificación de la base de exportación, que se encuentra altamente concentrada.

En el capítulo V se examinan las estrategias recientes del Japón para profundizar las relaciones económicas con América Latina y el Caribe, desde la perspectiva de una alianza público-privada que busca aprovechar las oportunidades en la región no solo en materia de recursos naturales y energéticos sino también en materia de infraestructura y seguridad alimentaria. Se analizan también los acuerdos de asociación económica del Japón, así como la asistencia oficial para el desarrollo (AOD) japonesa, que ofrecen importantes espacios para fomentar la competitividad sistémica de la región; los primeros buscan complementar la liberalización comercial con la cooperación, mientras que la segunda, siguiendo el modelo japonés de este tipo de asistencia que se ha aplicado en Asia, pone el énfasis en el mejoramiento de la infraestructura, la formación de recursos humanos y la inserción en las cadenas de valor regional y global, con el fin de revitalizar el sector productivo y promover el comercio exterior y las inversiones en el país receptor. Se concluye que es un momento interesante para que el Japón y América Latina y el Caribe reconsideren y refuercen su relación económica, incluida una reformulación de la asistencia oficial para el desarrollo.

(1) CEPAL, La hora de la igualdad: brechas por cerrar, caminos por abrir (LC/G.2432(SES.33/3)), Santiago de Chile, mayo de 2010.

Resolución Derecho al Agua Potable Naciones Unidas

A/64/L.63/Rev.1
Sexagésimo cuarto período de sesiones
Tema 48 del programa
Aplicación y seguimiento integrados y coordinados de los resultados de las grandes conferencias y
cumbres de las Naciones Unidas en las esferas económica y social y esferas conexas

El derecho humano al agua y el saneamiento

La Asamblea General,

Recordando sus resoluciones 54/175, de 17 de diciembre de 1999, sobre el derecho al desarrollo, 55/196, de 20 de diciembre de 2000, por la que proclamó 2003 Año Internacional del Agua Dulce, 58/217, de 23 de diciembre de 2003, por la que proclamó el Decenio Internacional para la Acción, “El Agua, Fuente de Vida” (2005-2015), 59/228, de 22 de diciembre de 2004, 61/192, de 20 de diciembre de 2006, por la que proclamó 2008 Año Internacional del Saneamiento, y 64/198, de 21 de diciembre de 2009, sobre el examen amplio de mitad de período de las actividades del Decenio Internacional para la Acción, “El Agua Fuente de Vida”, el Programa 21 de junio de 1992 (1), el Programa de Hábitat de 1996 (2), el Plan de Acción de Mar del Plata de 1977 (3), aprobado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua, y la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de junio de 1992 (4),

Recordando también la Declaración Universal de Derechos Humanos (5), el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (6), el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (6), la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial (7), la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (8), la Convención sobre los Derechos del Niño (9), la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad (10) y el Convenio de Ginebra relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra, de 12 de agosto de 1949 (11),

Recordando además todas las resoluciones anteriores del Consejo de Derechos Humanos sobre “los derechos humanos y el acceso al agua potable y el saneamiento”, inclusive las resoluciones del Consejo 7/22, de 28 de marzo de 2008, y 12/8, de 1 de octubre de 2009, relativas al derecho humano al agua potable y el saneamiento, el Comentario General núm. 15 (2002) del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales sobre el derecho al agua (artículos 11 y 12 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales) (12) y el informe
del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre el alcance y el contenido de las obligaciones pertinentes en materia de derechos humanos relacionadas con el acceso equitativo al agua potable y el saneamiento
que imponen los instrumentos internacionales de derechos humanos (13), así como el informe de la experta independiente sobre la cuestión de las obligaciones de
derechos humanos relacionadas con el acceso al agua potable y el saneamiento (14),

Profundamente preocupada porque aproximadamente 884 millones de personas carecen de acceso al agua potable y más de 2.600 millones de personas no tienen acceso al saneamiento básico, y alarmada porque cada año fallecen aproximadamente 1,5 millones de niños menores de 5 años y se pierden 443 millones de días lectivos a consecuencia de enfermedades relacionadas con el agua y el saneamiento,

Reconociendo la importancia de disponer de agua potable y saneamiento en condiciones equitativas como componente integral de la realización de todos los derechos humanos,

Reafirmando la responsabilidad de los Estados de promover y proteger todos los derechos humanos, que son universales, indivisibles, interdependientes y están relacionados entre sí, y que deben tratarse de forma global y de manera justa y equitativa y en pie de igualdad y recibir la misma atención,

Teniendo presente el compromiso contraído por la comunidad internacional de cumplir plenamente los Objetivos de Desarrollo del Milenio, y destacando a ese respecto la determinación de los Jefes de Estado y de Gobierno, expresada en la Declaración del Milenio15, de reducir a la mitad para 2015 la proporción de la población que carezca de acceso al agua potable o no pueda costearlo y que no tenga acceso a los servicios básicos de saneamiento, según lo convenido en el Plan de Aplicación de las Decisiones de la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Social (“Plan de Aplicación de las Decisiones de Johannesburgo”) (16),

1. Declara el derecho al agua potable y el saneamiento como un derecho humano esencial para el pleno disfrute de la vida y de todos los derechos humanos;

2. Exhorta a los Estados y las organizaciones internacionales a que proporcionen recursos financieros y propicien el aumento de la capacidad y la transferencia de tecnología por medio de la asistencia y la cooperación internacionales, en particular a los países en desarrollo, a fin de intensificar los esfuerzos por proporcionar a toda la población un acceso económico al agua potable y el saneamiento;

3. Acoge con beneplácito la decisión del Consejo de Derechos Humanos de pedir a la Experta Independiente Sobre la Cuestión de las Obligaciones de Derechos Humanos Relacionadas con el Acceso al Agua Potable y el Saneamiento que presente un informe anual a la Asamblea General (17), y alienta a la experta independiente a que siga trabajando en todos los aspectos de su mandato y, en consulta con todos los organismos, fondos y programas pertinentes de las Naciones Unidas, incluya en el informe que presente a la Asamblea en su sexagésimo sexto período de sesiones las principales dificultades relacionadas con la realización del derecho humano al agua
salubre y potable y el saneamiento, y el efecto de estas en la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

NOTAS

(1) Informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, Río de Janeiro, 3 a 14 de junio de 1992, vol. I, Resoluciones aprobadas por la Conferencia (publicación de las Naciones Unidas, número de venta: S.93.I.8 y corrección), resolución 1,
anexo II.
(2) Informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Asentamientos Humanos (Hábitat II), Estambul, 3 a 14 de junio de 1996 (publicación de las Naciones Unidas, número de venta: S.97.IV.6), cap. I, resolución 1, anexo II.

(3) Informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua, Mar del Plata, 14 a 25 de marzo de 1977 (publicación de las Naciones Unidas, número de venta: S.77.II.A.12), cap. I.
(4) Informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, Río de Janeiro, 3 a 14 de junio de 1992, vol. I, Resoluciones aprobadas por la Conferencia (publicación de las Naciones Unidas, número de venta: S.93.I.8 y corrección), resolución 1,
anexo I.
(5) Resolución 217 A (III).
(6) Véase la resolución 2200 A (XXI), anexo.
(7) Naciones Unidas, Treaty Series, vol. 660, núm. 9464.
(8) Ibíd., vol. 1249, núm. 20378.
(9) Ibíd., vol. 1577, núm. 27531.
(10) Resolución 61/106, anexo I.
(11) Naciones Unidas, Treaty Series, vol. 75, núm. 973.
(12) Véase Documentos Oficiales del Consejo Económico y Social, 2003, Suplemento núm. 2 (E/2003/22), anexo IV.
(13) A/HRC/6/3.
(14) A/HRC/12/24 y Corr.1.
(15) Véase la resolución 55/2.
(16) Informe de la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, Johannesburgo (Sudáfrica) 26 de agosto a 4 de septiembre de 2002, (publicación de las Naciones Unidas, número de venta: S.03.II.A.1 y corrección), cap. 1, resolución 2, anexo.

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Coeficiente GINI

De Biblioteca de Datos Escala Humana Perú paraNéstor Morales

Coeficiente GINI ALC 1995-2005

Una Respuesta a Anexos

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